PASCUA JUVENIL

¡ VIVE UNA PASCUA JOVEN, UNA PASCUA DIFERENTE , ABIERTA A LA MISIÓN !
VAMOS A COMPARTIR NUESTRA  FE
Y CELEBRAR JUNTOS CON LAS COMUNIDADES
CRISTIANAS DE LA SIERRA

  • LLEGAMOS el miércoles 4 por la tarde o, a más tardar, el jueves por la mañana temprano;
    y
    VOLVEMOS el día de Pascua
  • ALOJAMIENTO: En la parroquia de Sieteiglesias
  • VIAJE: de Madrid salimos de “Plaza de Castilla (en la estación de autobuses subterránea).
    CONTINETAL-AUTO- Autobús 191
  • ¿QUE ME LLEVO? : Saco de dormir, aseo personal, ropa de abrigo, biblia o libro de Semana Santa, cuaderno, boli, guitarra..
  • COLABORACIÓN ECONÓMICA: 35 euros
  • QUE VAMOS HACER Por equipos vamos a celebrar la Pascua en tres pueblos: Sieteiglesias, Atazar y Gargantilla de Lozoya.
    -JUEVES SANTO: Creemos en el amor. Siempre podemos amar mejor.
    -VIERNES SANTO: Cristo murió amando.
    -SABADO SANTO: La muerte no es un vacío, sino un paso hacia la vida.
    -DOMINGO DE PASCUA: El amor vence la muerte y es esperanza de vida.

¿La misma jofaina? ¿La misma cruz?

Este ha sido el cuarto año que nos reunimos un grupo de misioneros y misioneras que colaboran en la animación misionera de la diócesis de Madrid y un pequeño grupo de jóvenes para vivir una pascua diferente, o mejor dicho, para vivir la semana santa, sin más.

Muchos de nosotros nunca habíamos asistido a los oficios o rezado ante el  Santísimo durante la Hora santa antes de acudir a estas pascuas que además tienen un marcado carácter misionero. Para muchos jóvenes, como para nosotros en años anteriores, estas fechas tan atractivas eran una ocasión fundamental para escapar, para descansar, para dedicarse a uno mismo lejos de la rutina de la ciudad, el trabajo o los estudios. Y de algún modo eso es lo que hemos ido a hacer a Sieteiglesias, pero con el privilegio de contar con el Señor como compañero de viaje.

En un principio pensé ¿Pascua misionera?, ¿en Madrid? Pues sí. Pascua misionera para quienes formamos el equipo, pues profundizamos en los temas de cada día, reflexionamos y disfrutamos de los momentos de oración impensables en un marco urbano o vacacional. Pero pascua misionera también para quienes viven en aquellas poblaciones desprovistas de párrocos, recursos o incluso de suficiente gente o jóvenes para animar cada celebración, una situación cada vez más común que amenaza muchas tradiciones, ilusiones o vocaciones en los núcleos alejados de las grandes ciudades.

Todos los años llegamos a la misma conclusión, cada pascua es diferente. Y esto es lo que me gustaría compartir en estas líneas como fruto del paso del Señor por nuestras vidas en esta pasada Semana Santa. Él, que se toma su tiempo, se vale de los acontecimientos para acercarse de modo diferente a cada uno de nosotros aunque sea siempre a través de la misma palabra, de la misma jofaina y de la misma cruz. Y allí a dónde acudes más en búsqueda que en actitud de servicio, te descubres sirviendo, seguro de haber encontrado lo que andabas buscando.

En la puerta de la parroquia de Sieteiglesias, había un gran cartel con letras rojas recortadas que decía, “día del amor fraterno”. Me quedé mirándolo un rato. Reflexioné la palabra y pensé, eso es exactamente lo que vivo aquí. Gracias a todos con los que he compartido esta pascua.

Antonio Caldeiro
Joven de la parroquia Santa Paula, Vicaría 1, Madrid